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Enfermedad Renal Crónica

La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología muy frecuente en el paciente felino, cuya prevalencia aumenta con la edad. Esta patología se produce cuando existe un daño renal prolongado en el tiempo, que impide que el órgano pueda llevar a cabo su función normal, la cual corresponde a filtrar y eliminar los productos de desecho generados por el metabolismo del organismo, a través de la orina.

Por lo tanto, la ERC consiste principalmente en la disminución de la tasa de filtración glomerular por parte de los riñones, y la posterior acumulación de metabolitos tóxicos en el organismo, conocido como síndrome urémico. A su vez, existen alteraciones hormonales, ácido-base y electrolíticas que desencadenan mecanismos compensatorios por parte de distintos sistemas, los cuales a la larga pueden generar daños persistentes en el tiempo.

A pesar de no conocer una etiología específica, existen diversas causas que pueden llevar a padecer la ERC, como por ejemplo riñones poliquísticos, tumores renales, enfermedades infecciosas y/o bacterianas, tóxicos, medicamentos, etc. La mayoría de las veces no se puede determinar con exactitud una causa específica, por lo que se describe como una patología multifactorial.

Se trata de una patología irreversible y progresiva en el tiempo, de modo que hay un avance gradual de la enfermedad y un empeoramiento de los signos clínicos, donde el grado de progresión de la enfermedad varía considerablemente de un individuo a otro. Se aprecian cambios anatómicos y funcionales en los riñones, los cuales pueden llevar a aumentar la progresión de la enfermedad y finalizar con la muerte del paciente. Afortunadamente, existe una buena “capacidad de reserva” en los riñones, por lo que tiene que verse afectado de dos tercios a tres cuartos del tejido funcional del parénquima renal para que se produzcan signos de insuficiencia renal.

Existe un sistema de clasificación para estadificar la enfermedad renal, donde se clasifican en 4 estadios basados en los niveles de creatinina sanguínea.

Además de esta estadificación, existe una subclasificación de la ERC, según la relación de proteína/creatinina en orina y según la presión arterial, las cuales entregan un valor pronóstico agregado para el paciente.

El objetivo terapéutico que se busca para pacientes enfermedad renal crónica es enlentecer la progresión y entregar una buena calidad de vida a nuestros gatitos afectados por esta patología.

Los signos clínicos son muy variables e inespecíficos, y se deben en gran parte por el acúmulo de toxinas en la sangre. Por lo general los pacientes cursan con inapetencia, pérdida de peso, deshidratación, letargia y alteración del estado de conciencia. Además, pueden presentar polidipsia/poliuria, vómitos, pelaje hirsuto, aliento urémico, úlceras en la mucosa oral, debilidad muscular generalizada y convulsiones.

El diagnóstico en este tipo de pacientes se basa principalmente en la anamnesis y examinación física, en conjunto con exámenes sanguíneos, como hemograma, perfil bioquímico, urianálisis, electrolitos plasmáticos y ecografía abdominal.

El tratamiento va a depender de la causa que predisponga a la enfermedad, por ejemplo, una infección bacteriana debe ser tratada con antibióticos para obtener la resolución, pero muchas veces quedan secuelas que hacen que el daño instaurado se mantenga en el tiempo. Por esta razón, el tratamiento es principalmente sintomático, enfatizando la fluidoterapia endovenosa, la corrección de desórdenes electrolíticos y ácido-base, y el manejo de las náuseas y vómitos para asegurar una correcta ingesta de alimentos.

Se destaca el compromiso por parte de los dueños, ya que son necesarios controles periódicos que dependerán de que tan compensada se encuentre la ERC. En estos controles se debe medir la presión arterial y tomar los exámenes sanguíneos y de orina mencionados anteriormente, para evaluar la evolución de la patología y el estado general del paciente. También es importante manejar la dieta del paciente, lo cual debe ser supervisado y sólo determinado por un médico veterinario.

Cuando el daño en los riñones es tan grave que estos presentan insuficiencia renal crónica, se producen mecanismos de compensación y de adaptación para intentar mantener el funcionamiento normal de los riñones, aunque en algún momento estos mecanismos fallarán produciendo una progresión en el fallo renal. La enfermedad es, por tanto, progresiva en el tiempo y puede acabar en la necesidad de eutanasia. De todos modos, el ritmo de progresión de la enfermedad renal varía considerablemente en cada individuo y un tratamiento y cuidados adecuados pueden mejorar la calidad de vida de los gatos afectados y, al mismo tiempo, ralentizar la progresión de la enfermedad.

Equipo Médico
Centro de Referencia Médico Felino Moggie Cat´s
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